La música no es un lenguaje universal

La música es sonido humanamente organizado

John Blacking



A raíz de una reflexión escrita por mi amigo Juan María Gómez en su blog A piacere, y a raíz de encontrarme enfrascado en la lectura del libro Puntos de referencia de Pierre Boulez, estos dos acontecimientos me han animado a escribir una reflexión semejante y en la misma línea que la de mi amigo.
La música no es un lenguaje universal. Alguien puede objetarme que la música se manifiesta en todas las culturas, y diré que es cierto, pero ocurre que el desarrollo y evolución musicales en cada cultura es totalmente diferente, lo cual hace que la música como medio de expresión y de comunicación sea entendida dentro de los códigos de cada cultura y dentro de un contexto histórico. Cuando decimos, por ejemplo, que Johann Sebastian Bach es uno de los grandes compositores de la Historia de la humanidad o universal, quizás deberíamos ser más humildes y decir que es uno de los grandes compositores de la historia occidental. Solemos caer con frecuencia en el etnocentrismo y en el chovinismo; también es cierto que el conocimiento actualmente, y en distintas áreas, se ha globalizado y podemos saber qué música se escribe actualmente en Japón.
La música occidental ha basado su desarrollo, y yo diría que es su seña de identidad, en la polifonía y, en general, en la práctica vertical de varias voces. Esto lo vemos como natural, sin embargo no lo es, pensemos que en otras culturas no existe la armonía y han seguido otras vías de desarrollo musical basadas, por ejemplo, en el microtonalismo, en el macrotonalismo y en ritmos más complejos que los occidentales. También es importante pensar en la función, o funciones, que las sociedades dan a la música y al proceso creativo. En este último punto podemos encontrarnos con alguna cultura no occidental en la que la creación de una obra musical sea colectiva, pudiendo participar un grupo.
El sistema de notación musical consistente en el pentagrama y en todos los demás símbolos está pensado, al igual que la escritura de las palabras, para ser escrito de izquierda a derecha, mientras que en otras culturas, como bien es sabido, se escribe en sentido contrario e incluso en otras direcciones, y por tanto estas culturas han creado otros sistemas de notación musical, o bien la música se transmite oralmente.
Para concluir, con esta reflexión no trato de resaltar las diferencias, y menos aún, caer en la prepotencia cultural de "lo mío es lo mejor" y "lo tuyo es una porquería", al revés, exponer que no sólo la música no es un lenguaje universal, sino que va mucho más allá: es una vivencia experiencial, rica y variada. ¿La música es un lenguaje? Sí, pero no es universal. Evidentemente cada cultura ha tenido que pagar, en cuestiones de sonidos e interválica musical, su precio por el camino histórico transitado.
La interesante reflexión de Juan María Gómez en su blog A piacere:


J.A.G.

13 comentarios:

Juan María Gómez Márquez

Yo creo que después de leer esto, nadie te va a soltar el tópico ese del lenguaje universal de nuevo, de hecho voy a poner un enlace aquí desde mi entrada, porque se complementan bastante bien.
En todo caso esa "universalidad" hay que entenderla como que la existencia de la música como tal es una constante en todas las culturas de todas las épocas (y eso habría que demostrarlo también, yo no sé si existe o ha existido alguna cultura en la cual no se hiciera música...)
Será una tontería, pero a mí como músico, me gusta pensar que la música es una necesidad del ser humano (así como todas las artes en general)

Juan María Gómez Márquez

Por cierto, ya que estoy... ¿sabes si es cierto eso que digo de que no hay cultura que no tenga manifestaciones musicales?

José Ángel Gallardo

Hola Juanma, muchas gracias por tus palabras. No soy poseedor ni el portador de la verdad absoluta, ni sé todo lo que me gustaría; pienso que si no todos los pueblos o culturas tienen manifestaciones musicales de una u otra forma, la inmensa mayoría sí. Quizás una persona especialista en antropología musical o en etnomusicología podría aportar más, pero no es mi caso. Pongo a continuación porque me parecen interesantes un par de enlances que van también en nuestra línea y me parecen interesantes. Un abrazo.
http://www.filomusica.com/filo82/lenguaje.html
http://irinacapriles.es/2011/10/18/la-musica-no-es-un-lenguaje-universal/

Juan(ito)

Muy bien a ambos dos! Me han gustado vuestras dos entradas. Me han llamado la atención porque, justo este año (a buenas horas...), estoy empezando a estudiar solfeo. Y qué tiene eso que ver? Pues que aquí en Salzburgo, la gente tiene la manía de no hablar español sino un idioma mu complicao al que llaman "alemán", o "tedesco", no macuerdo. El caso es que, al venirme a estudiar aquí, mucha gente me decía cosas del tipo: "lo tuyo no es tan dificil, la música es un lenguaje universal, las notas se llaman igual en tos laos", y se equivocan triplemente: en primer lugar, como decís, la música no es un lenguaje universal (en mi opinión no es ni siquiera un lenguaje. Lo es tanto como lo pueden ser la filatelia o la decoración de interiores de palacios victorianos). En segundo lugar, que me digan si no es difícil estudiar historia de la música en alemán, o discutir en un idioma que no es el tuyo sobre la "autoreferencia" como fuerza generadora de material con entidad propia (pedantería al canto). Y en tercer lugar, viene lo del nombre de las notas. A estas alturas, estoy empezando a aprender solfeo de nuevo. Y es que en alemán "fa doble sostenido" se dice "fisis", y al "La doble bemol" lo llaman "Asas". Parece cachondeo pero es cierto. Y luego sigue con las inversiones, los acordes de séptimas, etc.
Pero en fin, creo que no hay que insistir mucho en que, ya no solo saliendo de la cultura occidental, sino dentro de europa, se encuentran diferencias brutales de nomenclatura, pensamiento y costumbres musicales. Así que esa forma de entender la universalidad no me vale.
Lo único que quería añadir es lo que ya habéis comentado, y es que, a mi parecer (yo tampoco soy un experto antropólogo musical), la música está presente en todas las culturas/civilizaciones que existen o han existido. En esto, por ejemplo, se diferencia la música de la filatelia, y se asemeja a la religión. Es una necesidad del ser humano que toma distintas formas según el contexto en el que se desarrolle. Distintos tipos de necesidad, claro está, pero las veo a ambas necesidades innatas, una relacionada con el miedo del ser humano a lo que se escapa a su limitada razón (lo infinito, la no existencia, el límite...), y la otra probablemente relacionada con los ritmos biológicos o la necesidad de la expresión artística... Quién sabe...
Pero bueno, que toa esta patochá es pa ná, porque ni es un lenguaje ni es universal. o es que van a venir entes del planeta raticulín, de la constelación de orión, con 13 millones de naves, a comunicarse con nosotros con pitidos midi y colores? (encuentros en la tercera fase...)

José Ángel Gallardo

Hola Juan(ito). Me ha gustado mucho tu comentario en general; me ha resultado interesante cuando has hablado de la religión y de la música diciendo exactamente "una relacionada con el miedo del ser humano a lo que se escapa a su limitada razón (lo infinito, la no existencia, el límite...), y la otra probablemente relacionada con los ritmos biológicos o la necesidad de la expresión artística".
Sin embargo difiero contigo, para mí la música (al menos en OCCIDENTE ACTUALMENTE, ya que en otras épocas puede que no haya sido así), sí es un lenguaje, y de hecho deberías preguntarte en este sentido que si la música no es un lenguaje qué haces entonces estudiando el solfeo, es decir, un sistema de notación musical con sus normas, símbolos y significados concretos. Cuando he hablado de la música como lenguaje no me estoy refiriendo a que en España se escriba "Sol mayor" y en Alemania "G Dur", no es eso, me estoy refiriendo a que el sistema de notación musical es válido, una vez aceptado por mero convencionalismo, tanto en España como en Alemania. Es decir, un músico español puede interpretar el preludio de la suite nº 1 para violonchelo solo de Johann Sebastian Bach si "sabe solfeo" y si posee la técnica instrumental para ello. Otra situación en la que se observa que la música es un lenguaje es en el cine, siendo capaz de cambiar la percepción de la imagen; y vuelvo al mismo punto de partida: tanto la música como el cine son convencionalismos aceptados, por tanto hay una serie de códigos culturales que los convierte en lenguajes, pero para otras culturas no tiene por qué ser así ni tampoco por qué ser válido, por tanto pierden esa "universalidad".
Saludos.

Juan María Gómez Márquez

Muy buenas a los dos. Estoy de acuerdo en todo lo que leo ahí arriba... exceptuando lo de que no sea un lenguaje. Posiblemente un lenguaje como tal no sea. Vamos a ver una cosa, para que haya comunicación es necesario un emisor, un medio transmisor, un mensaje que transmitir y un receptor de dicho mensaje. Ante una interpretación musical tenemos todo eso. El problema es "el mensaje"... ¿Cual es el mensaje, qué dice, qué expresa? ¿Qué dice la música? yo solía pensar que se expresaba a sí misma si hay algo más ahí aparte de eso no lo sé, pero desde luego lo que es seguro es que el "mensaje" de la música es algo tan poco concreto como el devenir temporal de una pieza musical, eso que parece cristalizar en nuestra mente mientras la escuchamos y el recuerdo que queda cuando deja de sonar... Que queramos ya atribuirle otro tipo de mensajes más concretos es cosa de cada uno. Pero en cualquier caso, yo no veo ninguna razón para no decir que la música no es un lenguaje... Aunque puestos a preguntarnos... ¿Se podría considerar como lenguaje a cualquier manifestación artística?
(y ¿Donde aparcan los 13 millones de naves?)

José Ángel Gallardo

Para mí la clave está en el receptor, es decir, en el público, en el espectador, es quien verdaderamente da sentido y significado a la obra musical; el compositor con la técnica adecuada y partiendo de más o menos convencionalismos (pensemos en la música contemporánea)intenta expresar y comunicar algo que no puede ser expresado ni comunicado de otra forma que no sea con los sonidos.

Juan María Gómez Márquez

Eso me recuerda la famosa pregunta del Luque en clase de audiovisuales... ¿hace ruído el árbol que cae en un bosque solitario sin que nadie lo oiga? O algo así era.

Juan(ito)

Uys. Se me olvidó responder cuando leí esto. Na, solo quería añadir que claro, las partituras se leen igual en salzburgo y en sevilla. Con nombres distintos, pero al final suena lo mismo. Ok. Aún así, sigo sin querer darle la función de "lenguaje". Por eso mismo, por su función! El fin último del lenguaje es la transmisión de un mensaje, más allá del medio que se utilice. Es decir, que si un chino y un alemán hablan en inglés, y dos sordos hablan en lenguaje de signos, y dicen lo mismo, el mensaje es el mismo. Lo importante no es el lenguaje en sí, sino lo que se quiere transmitir. En la música, como en la poesía, pasa lo contrario. No hay que buscar un mensaje, simplemente nos recreamos en la belleza del propio "lenguaje", o sistema. El caso del cine da que pensar. Es verdad que la música puede cambiar totalmente el significado de una escena. Pero el significado no depende de la música en sí, sino de nosotros. Un ejemplo tonto: la obra "polimorfia" de penderecki. La escuchas en "el resplandor" y se supone que tiene que dar miedo? Por qué? Penderecki solo pretendía crear un mundo sonoro en el que jugar con los colores/texturas, etc, y punto. Pero si a base de películas de miedo nos han querido colar que un cluster hiperagudo de cuerdas roto por un zambobazo de metales en registro grave significa "peligro" o "miedo", no es la culpa de penderecki, y menos de "la música". Somos nosotros los que, a base de COSTUMBRE, inconscientemente le otorgamos ese significado. Ahora ponle esa escena con esa música a un indio del amazonas, a ver si a él le transmite lo mismo. Por eso, de momento sigo sin querer admitir que sea un lenguaje. Vale que consiste en un conjunto de símbolos convencionalmente aceptados y organizados según normas más o menos "gramaticales" (aunque para mí es todo muy subjetivo), pero su función se queda ahí, en el sistema, en la admiración hacia la manipulación de los materiales y su consecuente resultado sonoro. Si alguien le quiere sacar un mensaje, me parece que está en un error. Qué pensáis por ejemplo de la pintura? Para mí tendría más de lenguaje que la música (tampoco pienso que lo sea, solo digo que si la música lo es, la pintura también), ya que es más facil asociar una imagen con un mensaje que un sonido. No? :)

José Ángel Gallardo

Hola Juan(ito), me alegro volver a verte por aquí. Después de leer tu comentario, pienso que en algunos aspectos estamos de acuerdo, quizás con matices diferentes.
En occidente, por ejemplo, si tenemos que escribir una "música triste", a casi nadie se le va a ocurrir escribir una obra musical con ritmo de vals, tempo vivace y en una tonalidad mayor (y si además aplicamos una práctica armónica contrapuntística de los siglos XVII y XVIII). Es muy poco probable.
Para mí, las obras de arte (ya sean música, literatura, pintura...) son polisémicas porque para cada persona el significado es distinto. Es más, mientras más abierta se quede una obra de arte, o más ambigua en cuanto a su significado, mejor, más polisemia permite y varía con el paso del tiempo. El significado del Requiem de Mozart para una persona que vivió en el siglo XIX es difirente para una persona que vive actualmente, y para las personas del futuro probablemente tenga otro significado porque tendrán otras perspectivas que nosotros no podemos ni siquiera sospechar desde nuestra época.

Juan María Gómez Márquez

Hay que ver... os dejo solos y empezáis a escribir cosas interesantes a mis espaldas. Batanero, yo no podría estar más de acuerdo en cuanto a eso que dices de esa obra de Penderecki (como de cualquier otra) De hecho, llevo años diciendo eso y la gente me mira con cara rara. Existe entre los mismos músicos (al menos los alumnos de 1º de superior de composición) un resquicio de romanticismo que asocia lo atonal (todo lo que no suena a tonalidad, grosso modo, no nos vamos a meter en asuntos técnicos) a lo feo, lo monstruoso, lo malo... cuando no tiene porqué ser así. Para mí un ejemplo muy curioso lo supone la música de Messiaen, con su simbolismo tan particular, que al que no la entiende siempre le suena a música de terror, aunque por ejemplo lo que el autor "retrate" sea el canto de cualquier pajarraco (dicho así a lo bruto, supongo que me entenderéis) y nada más ajeno al terror que eso.
Supongo que será influencia de la música de cine, pero eso me hace pensar también que la ópera tenga algo de culpa, pues es un género musical que gracias al apoyo del texto y la dramaturgia permitía más experimentación y, ¿por qué no decirlo así?, daba más espacio para la ida de olla sin hacer demasiado incomprensible la forma musical.

José Ángel Gallardo

Hola Juanma. Insisto en mi idea principal: muchas cosas dentro de la música son cultural; sin embargo si analizamos el fenómeno físico-armónico y miramos la serie de armónicos, parece que todas las culturas han llegado a la idea de que los intervalos de 8ª, 5ª y 4ª Justas son especiales, en cómo después se ha dividido la 8ª, cada cultura ha ofrecido múltiples soluciones, incluso dentro de una misma cultura se han ofrecido varias soluciones.
En el cine se puede disociar la imagen de la música para crear un determinado efecto, por ejemplo acompañar una escena violenta/sangrienta con una música de carácter apolíneo. Por tanto, muchas asociaciones de la música con determinadas emociones son un mero convencionalismo cultural —en algunos casos puede justificarse acústicamente, o eso parece, en otros, no—; es decir, por mucho que nos empeñemos no podemos negar que a la mayoría de las personas en occidente una escala (o acorde) mayor le "suena más alegre" que una escala (o acorde) menor. Evidentemente hay mucho que discutir y rebatir acerca de lo que he dicho.

Juan María Gómez Márquez

Ahí le has dado... ¿Se puede justificar acústicamente o es eso, simplemente algo cultural y debido a la "arbitrariedad" del devenir histórico? Muy complicado todo, me voy a la calle a dar una vuelta.

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